PsiquiatrÃa Forense
El asesino en masa de Rio de Janeiro
- CategorÃa: PsiquiatrÃa Forense
- Creado en Viernes, 08 Abril 2011 05:32
- Escrito por maria laura quiñones urquiza
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Por Maria Laura Quiñonez Urquiza (*)
El asesino en masa de Rio de Janeiro no era psicópata, un Psicópata no se disculpa, no siente remordimiento porque no lo conoce, al igual que los daltónicos no conocen el color rojo. La manipulación, el egocentrismo, la insensibilidad y la frivolidad son caracterÃsticas simultáneas y constantes en estas personalidades. Menezes dejó ordenes póstumas estando seguro de que se iban a cumplir. Un psicópata es mucho más inteligente que esto y no se hubiese tomado la molestia de justificar sus acciones previamente, para modificar positivamente lo que puedan pensar de él. En la mente de Menezes se configuran dos motivaciones psicológicas fundamentales: la reinvidicación culpógena y la venganza.
El asesino en serie elige vÃctimas, el asesino en masa, escenarios. Su geografia criminal es consistente con el lugar que eligió y la violencia con que actuó, era un lugar conocido, donde sabÃa cómo entrar con engaños y desplazarse cómodamente, allà se sentÃa seguro para poder actuar, algo que para un psicópata no hubiese representado ningún desafÃo. Menezes habla de pureza, de un largo proceso para su prÃstino entierro, porque se considera un mesÃas, da instrucciones precisas, y deja, como un halo de bondad, el deseo de donar sus bienes a animales que están en la calle, desprotegidos, como lo dejó a él su madre biológica, esto me hace pensar en un proceso de identificación, porque en el fondo debe haberse sentido un perro de la calle, solo esperó el momento para demostrar que no lo es.
Con todo este preámbulo en su manifesto, antes de salir a matar buscó justificarse. Si bien la escena es desorganizada, a plena luz del dÃa, en un lugar lleno de gente, este aspecto no es ajeno a los asesinos en masa para quienes el escenario es un imán que los atrae e impulsa a matar. Salir a matar debe haber sido una posibilidad que rondaba silenciosamente su cabeza como una solución terminal, solo tenÃa que esperar el momento justo. Puede que su objetivo haya sido matar a la muchedumbre, pero evidentemente, cuando se expresa de un modo auténtico, el hecho de ser certero con 10 mujeres, una vez que se adueña del escenario, no es una mera casualidad, porque en realidad a la hora de abrir fuego y aniquilar, a quien mata simbólicamente, es a su madre biológica.
No desea ser recordado como una mala persona, esto es algo que a un psicópata lo tendrÃa sin cuidado, más aún si el suicidio esta en sus planes. PodrÃa tratarse de un proceso psicótico, y el factor desencadenante haya sido la cercana muerte de su madre adoptiva. En su carta solo escribe de puño y letra su nombre, probablemente porque sus nervios le permitÃan redactar, pero no escribir claramente, lo que no quita que lo que dejó plasmado es real, como su escena criminal.
(*) MARIA LAURA QUIÑONES URQUIZA
D. en CriminologÃa, Criminalistica y DDHH (Univ. de la PolicÃa Federal Argentina)
Perfiladora Criminal (UCV-CA, España)
http://mensrea-actusreus.blogspot.com/
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